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Al proponerle una charla informal, sin previo aviso, la cual acepta confirmándonos de paso ese modo de ser sencillo y descomplicado que posee, se nos ocurre romper el hielo con una pregunta directa:

¿Cómo hace para mantenerse vigente, pese a los cambios y a la evolución de la Salsa?

“Primero, agradezco mucho a las directivas de este festival -BarranquiJazz- por invitarnos. Es un honor estar nuevamente aquí en esta ciudad. Yo le profeso mucho respeto a la música y a lo que hago, y por eso cuando subo a un escenario me transformo en otra persona, allí soy muy estricto y totalmente entregado al espectáculo que debemos presentar. Después de la presentación, vuelvo a ser el mismo tipo con el que tú puedes hablar así, sin ninguna prevención”.

Y agrega: “me gusta mantenerme en forma para poder presentarme en buen estado. Todo el mundo me dice que parezco un teen-ager cuando toco el bongó o cuando bailo, pero eso hace parte de mi entrega”.

Un tío bailarín, muy querido suyo, murió bailando. ¿A usted cómo le gustaría morir?

“Yo quiero morir tocando, con las botas puestas; pero eso sí, el día que yo no tenga más fuerzas para poder entregarlo todo en un escenario, ese día yo me retiro de la música. A mí siempre me ha gustado darlo todo cuando toco y eso se lo exijo a todos los integrantes de mi orquesta. Hay que respetar lo que se hace y hay que respetar al público que lo va a ver a uno. En eso no admito ninguna concesión. Eso para mí no tiene discusión”.

En este momento es imperativo comenzar a hablar sobre los éxitos de Roena y su Apollo Sound, pero sobre todo acerca de las anécdotas que se esconden detrás de ellos.

Lo que no se conoce de “Cui Cui”

El año pasado Sammy “El Rolo” González dijo en un reportaje a Salsa Sin Fronteras que donde quiera que iba, si no cantaba “Cui Cui”, no le pagaban. Quisimos preguntarle a quien tuvo la idea de seleccionar esa canción, cómo fue esa historia.

"Ese tema lo conocí gracias a dos vecinas colombianas, hermanas entre sí, amigas de mis hijos. Un día iba subiendo a mi apartamento, en un edificio, frente al aeropuerto Luis Muñoz Marín, de San Juan, Puerto Rico, y me topé con ellas. Luego de saludarnos, una de ellas me propuso escuchar música colombiana. Yo les dije que con much0o gusto, si me pasaban la música en una cinta de cassette. Dijeron que no había problema y a los ´pocos días me lo enviaron con uno de mis hijos".

Cierto día, al reproducir el cassette en una radiograbadora, al maestro Roena le llamó la atención la canción titulada “Manantial del Alma”, interpretada originalmente por el afamado acordeonista colombiano Alfredo Gutiérrez, y de inmediato decidió adaptarla en ritmo de Salsa e incluirla en su próximo long play.

Sin embargo, durante la sesiones de grabación en el estudio encontraron que los temas del álbum ya estaban casi completos y decidieron que ese tema al que rebautizaron como “Cui Cui” (Apollo Sound 5, International Records, 1973), entraría de relleno y no como principal.

“Y cómo les parece, el relleno fue el éxito”, dice Roena sin ocultar una amplia sonrisa al recordar ese hecho anecdótico.

“Un día que estuvimos con el Apollo Sound en la Feria de Cali, tuve la oportunidad de conocer al autor del tema, Calixto Ochoa. Me pareció todo un señor, un caballero serio y muy reconocido. Nos convertimos en grandes amigos y nos comunicábamos de vez en cuando. Hace poco me enteré de su fallecimiento y me causo tristeza”, dijo el Sr. Bongó.

Un desengaño para Papo

Con la canción “Mi Desengaño” (álbum Lucky 7, International Records, 1976), de la pluma de Julio ‘Gunda’ Merced y José ‘Pucho’ Souffront, ocurrió algo extraordinario.

“En ese momento Sammy era el cantante principal de la orquesta y se atrevió a rechazar mi propuesta que vocalizara ese tema. ‘Yo no voy a cantar esa porquería’, fue lo que me dijo. Entonces ‘Papo’ Sánchez, que era un jovencito que apenas tenía 20 años, y con solo dos semanas de haber ingresado al Apollo Sound, recibió mi orden que tomara la letra de la canción y se la aprendiera porque al día siguiente le tenía que poner la voz en estudio. ¡El tipo grabó esa canción temblando! Ese tema fue todo un suceso y quedó claro que era para él y nadie más”, dice Roberto Roena.

Y no es mentira. Durante su debut en un concierto con la Apollo Sound, a José ‘Papo’ Sánchez le tocó interpretar “Mi desengaño” tres veces en esa misma noche, a petición del público, sin que todavía el álbum en que fue incluido ese tema hubiera salido al mercado.

Un guaguancó que no se despide

A Roberto Roena nunca se le olvida aquella vez en que un periodista colombiano fue a Puerto Rico a entrevistarlo y le preguntó sobre el origen de “Guaguancó del adiós” (álbum El Progreso, International Records, 1978), tema legendario de la autoría del maestro Catalino Curet Alonso. Al principio creyó que era una broma.

“¿Una entrevista sobre un tema que puede tener más de 10 años de grabado? ¡Qué cosa rara! ¿Y cómo es eso? ¿Y cómo pudiste localizarme?”, le pregunté. El periodista me contestó que a través de los teléfonos que se indican al final de la canción. Y debo reconocer que eso es verdad. Al final de la canción se puede escuchar a Tito Cruz diciendo: “Si quieres oir mi música en tu fiesta, llámame al… (7-22-21-26) en Puertorro y al… (5-4-1-7-9-50), al otro lado, en Nueva York”.

“Eso me pasó con un periodista de la televisión de Colombia”, repite. Y aunque el maestro Roena no recuerda muy bien el nombre de ese periodista colombiano, en Salsa Sin Fronteras tenemos el obligatorio compromiso de decirlo con mucho orgullo. Ese periodista fue el barranquillero Ernesto MacCausland Sojo (q.e.p.d.), quien decidió hacer un reportaje de televisión sobre esa canción salsera que fue un hit en la radio local a mediados de los años 90, producto de ser ‘rencauchado’ o reimpulsado desde los estaderos y establecimientos nocturnos donde se escucha y se baila buena salsa. Hoy aún se mantiene como un himno salsero en las zonas salseras de las principales ciudades colombianas.

La influencia de Tite Curet Alonso

“Guaguancó del Adiós” es una de las más hermosas páginas musicales que le entregó Catalino Curet Alonso (q.e.p.d.) al Apollo Sound de Roberto Roena. Y al formularle esa obligada pregunta sobre su relación con quien es considerado el más prolífico compositor puertorriqueño, el maestro Roena se adentra en sus recuerdos y relata:

“Él se enteró de la reunión que hicimos en mi casa con Rafael Ithier y varios músicos del combo de Cortijo que decidieron abandonar ese grupo (1962). Alonso era muy amigo de mi mamá y de mi familia y por eso fue a mi casa y me preguntó: ¿Robertito qué es lo que a usted le pasa?”

Esa pregunta en tono de reclamo obedecía a que Tite Curet Alonso no concebía que varios integrantes del combo de Cortijo, encabezados por el pianista Rafael Ithier, decidieran darle la espalda a Rafael Cortijo, a raíz de la crisis que desató la aprehensión judicial de Ismael Rivera por un lío de drogas.

En un primer momento Roberto Roena, el más joven del combo de Cortijo, decidió no irse con la nueva agrupación que preparaba Ithier y que más tarde se llamaría El Gran Combo. Roena acompañó fielmente a su mentor durante nueves meses más hasta cuando Cortijo decidió trasladarse por un tiempo a Nueva York.

Roena ingresó al Gran Combo para el segundo larga duración y se mantuvo allí hasta 1969. Tres años antes, hizo su primer intento por crear su propia agrupación, Roberto Roena y sus Megatones, con la que alcanzó a grabar un larga duración. Pero solo hasta 1969 logró configurar la orquesta Apollo Sound.

“Tite Curet consideraba a Rafael Cortijo como su hermano de sangre. Eso es algo que nunca nadie pudo cambiar”, apunta el maestro Roena. Eso explicaría la razón por la cual Curet enfilaría su emocional resentimiento contra Rafael Itihier al responsabilizarlo por la desintegración del Combo de Cortijo.

“Ustedes saben que el compositor más grande que ha tenido Puerto Rico es Catalino Curet Alonso. Y ustedes han notado que el Gran Combo, de mi colega y amigo Rafael Ithier, no tiene (no ha grabado) ni un solo tema de Tite Curet Alonso”, dijo Roena en medio de la charla amena e informal en toda la puerta del hotel donde se alojó junto con su hija y sus cantantes Sammy Gonzalez y Tito Cruz, en el norte de Barranquilla.

Los 6 temas inéditos

Interpela en ese momento el vocalista Tito Cruz para ratificar otra cualidad de Tite Curet Alonso, la cual era que muchas veces cuando componía una canción sabía exactamente cuál cantante debía interpretarla o cuál agrupación era la que debía ejecutarla musicalmente.

En ese preciso momento, al maestro Roena se le ilumina el rostro y sin ningún recelo confiesa: ”Te voy a decir algo. Aunque ya Tite tiene bastantes años de muerto, voy a decir esto públicamente porque nadie lo sabe: Yo tengo seis temas inéditos por Tite Curet Alonso. Seis temas que nadie los sabe, y cantados por él. Los tengo en un cassette que él mismo me entregó.”

Y agrega Roena: “Recuerdo mucho que Tite me dijo: ‘esto es para ti, puedes montarlos’. Entre esos seis temas está la continuación de ‘Marejada Feliz’ (álbum Apollo Sound 9, International Records, 1977). Los tengo hace más de 20 años y cuántos cantantes no habrían deseado que Tite les hubiera dado temas. Yo creo que soy el único, sino uno de los pocos, que tiene temas inéditos de Curet Alonso. Creo que algún día grabaré algunos con mi actual orquesta, sobre todo porque ya hay sangre nueva”.

Con sangre nueva el Sr. Bongó se refiere a Jean Carlos Rivera, una de las voces frescas que integra actualmente la delantera del Apollo Sound. Vinculado a esa orquesta desde hace 8 años y ahijado de Sammy “El Rolo” González, Rivera dice que se siente muy orgulloso de alternar con dos grandes figuras como su padrino y Tito Cruz, así como también con otros vocalistas que hicieron parte del Apollo Sound y que a veces son invitados en eventos especiales, como la reciente celebración de los 45 años de existencia de esa orquesta, en conciertos que tuvieron lugar en Nueva York y Puerto Rico, en los cuales fueron convocados además Héctor ‘Tempo’ Alomar, Carlos Santos y José ‘Papo’ Sánchez.

La broma que molestó a Tite

Ahora quien interpela en la charla es Sammy “El Rolo” González para referir una anécdota que tuvo con el maestro Tite Curet. “Yo interpreté nada más un número que compuso y me entregó el maestro Tite Curet, se llama “El sexteto quita y pone” (álbum Secuestro, Inca Records, 1972) con la orquesta del maestro Tommy Olivencia (q.e.p.d.)”, explica a manera de introducción de su relato.

“El maestro Tite estuvo muchos años disgustado conmigo por una broma que le hice. Es que él era muy recio de carácter y no permitía que se metiera con sus canciones y su trabajo. Y yo me pasaba siempre haciendo bromas y maldades a todo el mundo. Un día lo llamé a un programa de radio que él tenía, me cambié la voz y le dije: ‘Mire, Roberto Roena me dijo que todos esos números que usted dice que compone, en verdad los trae de Brasil’. El maestro Tite respondió enojado al aire: ‘¡Yo dudo que Roberto se ponga a decir eso!’ y yo me eché a reir a carcajadas”, dice “El Rolo” González provocando risas en todos los allí presentes.

“Y tal parece que supo que era yo el de la broma porque, según me cuentan, el maestro Tite llamó a Roena para confrontarlo y Roberto le dijo que quienes se ponían en esas chanzas eran Tommy Olivencia y Sammy González, y hasta ahí llegó su trato hacia mi. Años después, yo tenía pegado el tema ”Búscame” (álbum El Rey de la Salsa, Funny Records, 1980) con mi propia orquesta, y el promotor Rafael Viera me llevó a la revista que tenía el maestro Tite, para que me hiciera una entrevista y sale Curet Alonso (a manera de desquite y con mordaz ironía) diciendo: ‘¿Y qué ha hecho él (Sammy González) para yo entrevistarlo?’, termina de relatar ‘El Rolo’ en medio de las risas y carcajadas de Tito Cruz y Roberto Roena.

Sammy Gonzalez remata su anécdota diciendo: “Al final, poco antes de morir, el maestro Tite y yo hicimos las paces, bueno… él las hizo conmigo porque el coraje (enojo) que tenía fue grande y por mucho tiempo, y yo no me atrevía a buscarlo. Yo me disculpé con él porque comprendí que a una figura como don Tite Curet Alonso no se le podía jugar una broma así”.

Por Roena es que soy cantante

“Este es como mi papá, por este caballero es que yo soy cantante profesional”, dice Tito Cruz al referirse a Roberto Roena. Cruz quien confirma que tuvo dos temporadas en el Apollo Sound, una en 1972 y su regreso en la segunda mitad de 1977. “Desde entonces no me he ido. Cada vez que el Sr. Bongó me necesita, aquí estoy. Mi salida en 1975 fue por circunstancias y cosas que pasan, pero uno aprende y yo regresé sin rencores”, señala.

Cruz se interna en sus recuerdos. “Mis primeras presentaciones con el Apollo Sound fueron en las fiestas de Mayagüez y las hice leyendo las letras porque aún no me las sabía y apenas tenía uno o dos días de haber ingresado a la orquesta. Eso fue por allá, por el 72”, puntualiza con nostalgia.

“Tito es un tipo que encajó en la orquesta desde el principio. Él entró a reemplazar a Piro Mantilla, cosa difícil porque Piro fue muy consagrado y marcó la primera época del Apollo Sound, una de las mejores y a él aún lo recordamos muchísimo”, dice Roberto Roena, dando por terminada la charla porque ya se disponen a irse al ensayo.

Un hasta luego, maestro.

Fuente

Latinastereo.com
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